El turismo de reuniones, ¿una alternativa para potenciar la economía de la región?

Compartimos a continuación la entrevista realizada por el Diario La Nueva Provincia al Sr. Pablo Weil, Presidente de COCAL (Federación de Entidades Organizadores de Congresos y Afines de America Latina) con motivo de la visita a nuestra ciudad por gestión de la Asociación ante la Cámara Argentina de Turismo (CAT)

En una región con un gran potencial pero dependiente del segmento vacacional, esta modalidad aparece como una posibilidad concreta de escapar a la estacionalidad.

Hernán Guercio / hguercio@lanueva.com.ar

  Para muestra basta solo un botón, dicen.

  “El turista que viaja a un congreso y que forma parte del denominado turismo de reunión, gasta 4,5 veces más que un turista vacacional. Y en un 65% de los casos, retorna a ese lugar con su familia para pasar unos días”.

  Para el titular de la Federación de Entidades Organizadoras de Congresos y Afines de América Latina (COCAL), Pablo Wiel, el potencial que hoy ofrece el turismo de reunión -aquel que comprende una agrupación de diez o más participantes por un mínimo de 4 horas, en una sede contratada, con el propósito común de llevar a cabo una actividad concreta, que puede o no ser con propósitos económicos- representa hoy una alternativa “muy interesante” para nuestro país y, en particular, para Bahía Blanca y su zona de influencia.

Silvio Rauschemberger (izq.), Juia Arocena, Paola Menossi, Francisco Costa, Horacio Levantesi y Pablo Wiel, en la jornada de capacitación.

  “Se trata de un segmento de suma importancia, tanto para la economía de las naciones por su elevado nivel de gastos, como para reducir la estacionalidad en los destinos, porque se puede realizar en cualquier época del año y no solo en temporada alta”, explicó a La Nueva.

  Para nuestra zona, con un corredor de mar, sierras, lagos y termas a menos de 200 kilómetros a la redonda de Bahía Blanca y en el que básicamente está impuesta la idea de un turismo vacacional o de escapadas, esta modalidad representa una oportunidad como pocas para potenciar los ingresos y, sobre todo, quebrar la estacionalidad.

  “La palabra clave es la concientización y a todos los niveles. Pero también hay que pensar en infraestructura e inversiones: se necesita hotelería, espacios acordes para las reuniones, caminos y rutas en buen estado, y gastronomía”, ejemplificó.

  Por ello, consideró necesario abrir cuanto antes el diálogo y, a partir de la capacitación, plantear seriamente el desarrollo del segmento.

  “Si la gente se pregunta qué es el turismo de reunión, esta misma gente será agente multiplicadora del proyecto y se irán atando cabos. El turismo de reuniones no solo precisa la sede, sino cuestiones complementarias, como la estadía, e ir uniendo los cabos que quedan sueltos”, explicó.

  Wiel fue el principal orador del curso Hospitalidad con el Visitante, organizado por la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Bares, Confiterías y Afines de Bahía Blanca y Región, donde afirmó que esta el turismo de reunión es una modalidad que “está creciendo a pasos agigantados en el mundo entero, y Argentina está trabajando muy bien en ese sentido, pese a los vaivenes socioeconómicos”.

Hay muchísimo para hacer para la promoción del turismo de reuniones. Es un largo camino que recorrer, pero nuestro país está bien posicionado”, aseguró Wiel.

  Por supuesto, para la promoción y puesta en marcha de una actividad en la cual Latinoamérica tiene un 10% de participación mundial, es necesario coordinar distintas cuestiones, promocionando principalmente un trabajo mancomunado entre los sectores público y lo privado. A esto deberán sumársele el contar con la infraestructura necesaria y, sobre todo, realizar una tarea de concientización, profesionalización y certificación de aptitudes a distintos niveles entre los prestadores turísticos, de servicios y comerciantes.

  “Esta modalidad sirve para cualquier zona; no es específico para una élite o una región especial. Cada destino tiene que encontrar su característica distintiva o capacidades para desarrollar, y empezar a trabajar a partir de allí. Para cada ciudad es distinto, porque cada una tiene su propia potencialidad: hay que sincerarse y saber dónde se puede apuntar o hasta dónde llegar”, sostuvo.

Macroseguridad

  Wiel aseguró que Argentina está posicionada como un país seguro a nivel macro, respecto de otros destinos turísticos.

  “Hoy están en foco cuestiones como el terrorismo o los desastres naturales. Por ejemplo, la semana pasada tuve que trasladar un evento porque en Guatemala estalló un volcán. Eso, entonces, explica también por qué nuestro país termina siendo atractivo”, remarcó.

  “Por supuesto, esto no significa que no te puedan robar en la calle; pero eso también te puede pasar en Nueva York o en un pueblo europeo”, añadió.

En pocas palabras

Dolar. Para Wiel, la escalada del dólar en la última semana es simplemente un ciclo más. “Es decir ¿cuántos hemos pasado ya? En 2001, entre la caída de las Torres Gemelas y la crisis nacional, el turismo y el turismo de reunión cayeron, y se cancelaron congresos y eventos, pero acá estamos; al año siguiente, lentamente empezó a crecer. Entonces, a estas cosas no le tengo mucho miedo”, aseguró.

En conjunto. Para Wiel, la promoción del turismo de reunión obliga a pensar en un trabajo conjunto entre los sectores público y privado. “No hay manera que se pueda promocionar desde sector, sin contar con el apoyo del otro”, dijo.

Usina. Desde la asociación bahiense de hoteles se busca trabajar como un ente aglomerador de distintos sectores turísticos de la región, y también potenciar el uso y reconversión de la vieja usina de Ingeniero White como centro de convenciones, para atraer turismo de reuniones. “Creemos que es en sí mismo una estrategia de desarrollo local”, dijo Silvio Rauschemberger, representante de la entidad.

Publicado en: Novedades

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